sábado, 28 de junio de 2008

Proyecto Comunitario "Villa Doña Consuelo" de la comuna de Talca.


La Intervención Comunitaria se define como un “Conjunto de acciones destinadas a promover el desarrollo de una comunidad a través de la participación activa de esta en la transformación de su propia realidad. Por tanto, pretende la capacitación y el fortalecimiento de la comunidad, favoreciendo su autogestión para su propia transformación y la de su ambiente. Dando a la comunidad capacidad de decisión y de acción se favorece su fortalecimiento como espacio preventivo”.



La intervención comunitaria se distingue de la acción social y de la intervención social por su énfasis en la planificación del cambio y la participación de la comunidad como elemento central. La acción social puede definirse como una respuesta solidaria que se da en la comunidad de forma espontánea y no planificada. Por otro lado, la intervención social implica la presencia de la capacidad técnico-científica y enfatiza la necesidad de planificar el cambio, pero no siempre cuenta con la participación de la comunidad como proceso central.Es así que la Villa Doña Consuelo esta inserta en el proceso metodológico de intervención social de Trabajo Social, la cual ya ha pasado por la primera etapa de Diagnostico, y le sigue el Proyecto Comunitario en donde en el presente documento es el centro de desarrollo.


Un proyecto comunitario es el conjunto de actividades orientadas a satisfacer o resolver las necesidades más urgentes y apremiantes de una comunidad. Está orientado fundamentalmente por quienes forman parte de la comunidad, puesto que son quienes conocen la situación real de la zona.



El objetivo central de las intervenciones con una población, es influir sobre las relaciones poder aumentando el poder de las poblaciones dominadas o marginadas. La Intervención busca el cambio de los equilibrios de poder y en este sentido tropieza con los detonadores –individuos o grupos- del poder, esto cualquiera que sea el objetivo concretos de la intervención y tanto se sitúe a nivel global como en un campo particular.



Sabiendo que generalmente son varios los objetivos que se persiguen se pueden clasificar, yendo de lo global a lo particular, en cuatro grandes objetivos:

• El desarrollo.
• La construcción –o reconstrucción- de la identidad.
• El refuerzo de la solidaridad.
• La prevención.

Aludiendo a esto, el Proyecto Comunitario a realizar en la Villa Doña Consuelo se centra en la “Construcción –o reconstrucción- de la identidad”, puesto que si se define la identidad como el sentimiento de pertenencia para los miembros de un grupo y como el reconocimiento de una similitud parcial de los miembros del grupo entre ellos, uno de los objetivos de intervención de los trabajadores sociales puede ser construir –o reconstruir- la identidad colectiva de un agrupamiento de población, agrupamiento territorial y social. Así los habitantes de una zona recientemente construida en la periferia urbana se caracterizan por la ausencia de identidad colectiva, ya que no tienen ningún arraigo en ese lugar. Intentar construir la identidad colectiva de estos nuevos habitantes, generalmente trasplantados a este tipo de zona, consiste en crear sentimientos de pertenencia (reconocerse en un lugar), en construir en similitud relativa entre ellos a partir de un hábitat común, en una palabra crear lo que se podría llamar “espíritu de barrio” o un “espíritu de pueblo”.

Autodiagnóstico o Diagnóstico Comunitario en Trabajo Social


El Autodiagnóstico Comunitario, consiste en el conocimiento que sobre una situación-problema desarrollada la propia población, a través de las organizaciones y mediante el aprovechamiento del saber y de las experiencias de cada uno de los participantes puestos en común para hacer un diagnostico de su situación.[1]

“El conocer la propia situación no es, pues la cuestión de simple adquisición de información o de curiosidad. Se trata de avanzar en una toma de conciencia de aquellos elementos que obstaculizan el desarrollo individual y grupal, y se trata de hacerlo mediante un aprendizaje colectivo, basado en el intercambio de experiencias y en una apropiación de la memoria histórica, es decir, la memoria de la propia comunidad. El autodiagnóstico tiene un alto valor educativo, en la medida en que todos aprenden de todos, todos se enriquecen con las experiencias y los conocimientos de todos”.[2]

El hecho que una población viva o padezca determinados problemas, no quiere decir que tenga toda la conciencia necesaria sobre los mismos, ni toda la información útil para prevenirlos o solucionarlos. El autodiagnóstico se aplica a los problemas sociales generales de diferentes maneras:


1. Para identificar lo que a una comunidad le sucede.

2. Para profundizar en tal tipo y reconocer a fondo tanto las causas como las consecuencias que acarreara a futuro.

3. Para seleccionar un tipo de problema y ver que tan generalizado esta entre la población.

4. Para prever acciones organizadas a fin de lograr una solución. En este punto, el autodiagnóstico se dirige a reconocer los recursos existentes y los caminos a seguir para dicho logro.

Es así que desde la entrada hacia la Comunidad, es necesario llevar acciones que requieran de un diseño y una programación de las necesidades y/o problemas sociales que se pretenden realizar con ellas. Para eso un Trabajador Social debe planificar y tener claro cual es el objetivo de trabajo, esto servirá como base para entregar a la comunidad una claridad previa de la intervención futura, como también dará pie a realizar las negociaciones correspondientes de acuerdo a lo requerido por los vecinos de la Villa Doña Consuelo.


La primera etapa es de gran importancia, debido a que en primera instancia se lleva a cabo el Estudio del Medio en donde se encuentra inserta la comunidad, en donde se debe reconocer todos los elementos información necesaria que se relaciona con el problema o la demanda, para así posteriormente analizarla junto con la comunidad y tomar las posibles acciones a seguir. Cabe señalar que desde que se tiene el primer contacto con la comunidad ya se esta interviniendo y que además se trabaja para la gente y con la gente. También es aquí donde se establecen los lazos correspondientes con las organizaciones comunitarias y con los actores sociales, protagonistas de la intervención, de su intervención, de buscar posibles soluciones a sus necesidades.


Para abordar las problemáticas en una Comunidad cualquiera que sea, es necesario para ello la aplicación del autodiagnóstico, ya que este abre paso a las necesidades y demandas reales de toda población o grupo humano, es por tanto que para realizar buenas intervenciones sociales se debe incluir a todos los habitantes, ya sean jóvenes, adultos, etc. Que busquen dar solución a los requerimientos de la población, lo más concretamente posible.






[1] Prieto Daniel, “El Autodiagnóstico Comunitario Institucional”, Editorial HVMANITAS, Buenos Aires, Argentina. 1992.
[2] Prieto Daniel, “El Autodiagnóstico Comunitario Institucional”, Editorial HVMANITAS, Buenos Aires, Argentina. 1992.